Hektor 28

La Leica I es la simplicidad elevada al máximo, carece de ajuste de foco e incluso prescinde del visor de encuadre, esto la convierte en la mas ligera de todas las Leica y la mas indicada para acoplar objetivos de ángulo extremo que precisan siempre de visor externo, como por ejemplo este rarísimo Hektor  de 2,8cm de los años 30.

La Leica I es exactamente como una Leica IIf sin los mencionados mecanismos de enfoque y encuadre, y ya que habremos de utilizar estas ayudas eventualmente de forma externa, dispone de doble zapata de accesorios, por si fuera necesario utilizar un telémetro externo ademas del visor, yo no lo uso, con el visor voy mas que sobrado ya que a la máxima abertura de 6.3 del Hektor, tengo ya una profundidad de campo de infinito a 2 metros, mas que suficiente para todas mis tomas. Con un poco de recursos en Hyperfocal y usando la regla Sunny, no necesitas nada externo para tomas fotos perfectas.

En la mano se siente muy bien, como todas las Leica. Es un producto ligero, pequeño pero robusto y con toda la precisión de Leica en su interior, el transporte es suave y el sonido de su disparador es bastante silencioso. Ojo que no hay mecanismo de velocidades lentas, es una cámara para instantáneas, o lo que ahora dan en llamar street.

El Hektor es una autentica maravilla, con un diseño muy simple que únicamente añadía dos lentes al triplete original de Cooke. El triunfo de la simplicidad, el 28 tiene prácticamente una distorsión igual a 0, si nivelas bien las tomas, no veras ninguna deformación, yo tengo puesto un nivel de burbuja de esos chinos en la segunda zapata y miro siempre de tener la precaución de que ande todo muy nivelado, tirando a pulso esto es una gran ayuda.

Cuando me llamo una amiga para decirme que en el trastero de su abuelo había encontrado una Leica de los años 30 con un objetivo muy raro, no me podía creer que se tratase de semejante pareja, esta maravilla ha estado en el fondo de un trastero sin utilizar durante décadas, lo cual la ha preservado  del paso del tiempo como si de una joya se tratase.

Ha bastado un simple CLA para que todo vuelva a la vida y pueda volver a trabajar como hace 80 años sin ningún problema. Las Leica I II y III no tienen problemas crónicos, estaban demasiado bien hechas y por eso llegan a nuestros dias en tan buena forma, no les tengáis miedo y por mas que parezcan estar en mal estado, muy mal tiene que andar la cosa para que no se puedan volver a poner en orden por muy poco.

Esta portada del Dj Fran fue realizada con esta cámara y este objetivo. Un carrete de Protopan 400 y Rodinal 1+25 revelado a ojo.

1_2015-09-10