laura

Me encanta la fotografía, sin apellidos, eso de fotografía analógica debería estar prohibido. Me encanta esa “incertidumbre” que conlleva el uso de un proceso tan artesanal en el que multiples factores se tienen que conjugar a la perfección para que ese instante pueda ser robado a la historia. Si bien es cierto que uno ya sabe mas o menos lo que se hace con esto, siempre queda ese impas de espera hasta que la imagen te confirma que has hecho bien tu trabajo una vez mas.

Y no es ya por rizar el rizo, pero cuando uno ya domina las técnicas hasta realizarlas de manera casi mecánica, busca nuevos retos, sin duda, una Película Kodak TMX caducada desde el 2003 y encontrada dentro de un bolso en un mercadillo, al sol, solo Dios sabe cuanto tiempo y en que condiciones, es todo un reto, y tirarla con una Minolta X-700 sin fotómetro y con un objetivo bastante selectivo como un Voigtlander Color-Heliar 2.5/75mm a plena abertura, es buscarle los tres pies al gato; pero es que revelarla con un Rodinal pasado de fecha y tener que calcular todos los tiempos y agitaciones a puro voleo, es ya tocarle los cojones al demonio, pero si después de todo este lio, te salen imágenes como esta, tu amor por la fotografía crece exponencialmente.

Ya se que habría podido tirar esa foto con el aifon y verla al instante, pero con toda seguridad, la satisfacción de verla no habría sido ni por asomo similar.