fed 5

Volver a empezar…

No hay nada como volver atrás para coger perspectiva de la realidad, olvidar de donde venimos implica vagar sin rumbo al final; así que como Latiff, tengo que volver a tocar la túnica raida para no olvidar nunca de donde vengo.

Mi primera rangefinder medianamente decente fue una FED 5 con las cortinillas tan gastadas que le entraba luz por todas partes al menor descuido y muchas de mis fotos de finales de los 80 y principios de los 90 están hechas con una FED 5 o 5B. Hoy, años después, analizándola fríamente no me parece tan burda como entonces, no hay que olvidar que antes de la caída del muro de Berlin, cualquier cosa que oliese a sovietico era poco menos que radioactivo y con tanta oferta alemana y no digamos japonesa, nadie con un mínimo de sensibilidad de detenía a sopesar siquiera la posibilidad de comprarse una cámara Rusa como primera opción a no ser que no uno tuviera un puñetero duro.

Yo compre la primera por tres mil pesetas en un mercadillo que hacían en Rojales los domingos y aprendi con ella a ajustar el telémetro y a tensar las cortinillas porque en las FED esta todo al alcance del usuario, probablemente la carencia de técnicos en Rusia obligaría al fabricante a poner esto en manos del fotografo para que sirviese de auto ayuda supongo.

Detalles del diseño

Las cámaras FED tienen muy poco tirón mediático pero hay algunos detalles que merecen ser resaltados. En primer lugar, disponen de montura Leica rosca 39 por lo que podremos usar con ellas cualquier objetivo con esta montura manteniendo el acople del telémetro. La carga del film es muy sencilla, hay dos pestillos de seguridad que permiten retirar por completo el dorso y cargar con total seguridad el rollo de película. Por su diseño, el dorso no precisa de sellos de luz que con el tiempo tenderían a desgastarse, así que tendremos una cosa me nos de la que preocuparnos, a estas FED no les entra luz por la parte trasera.

El contador de fotos es automático del tipo aditivo y con puesta a cero al retirar el respaldo. El mecanismo de rebobinado esta oculto y es concéntrico al botón disparador, bastara con pulsarlo con la uña del dedo indice para desembragar todo el mecanismo del transporte y dejar libre el film para rebobinar.

fed 5-2

Sensaciones en la mano

El la mano se siente muy bien. No tiene un acabado tan tosco como las cámaras rusas de décadas anteriores, pesa aproximadamente 750 Gr con el objetivos estándar y con carrete cargado, no es un peso pluma pero no se siente demasiado pesada para su gran tamaño porque es una cámara algo grande. En cambio, el visor es bastante pobre dado el espacio disponible, con un tono verdoso-azulado un poco molesto al principio pero al que te acostumbras pasados unos días.

En el visor no hay frames de encuadre y la cobertura total se corresponde aproximadamente con el ángulo cubierto por el Industar 55 o 53mm, si se usa cualquier otra focal hay que llevar un visor externo que se corresponda y tampoco hay corrección del paralaje así que ojo con las tomas a corta distancia. Para poder ver bien los limites de encuadre hay que meter literalmente el ojo dentro del ocular, con gafas es imposible verlo. Afortunadamente dispone de un buen corrector de dioptrias que es concéntrico al ocular y que se queda bastante firme una vez ajustado y el parche del telémetro, aunque pequeño, es nítido y bastante brillante con una coloración amarillenta que destaca bastante del campo azul verde del encuadre y es bastante sencillo enfocar bien unen pobres condiciones de iluminación.

El tacto de la palanca de avance deja intuir una mecánica bastante austera en el interior pero es firme y no suele tener holguras desagradables, la marginación a veces juega alguna mala pasada y puede salir alguna foto ligeramente superpuesta pero es mas bien algo anecdótico. El sonido de la obturación tampoco es música para los oídos, como todas las cámaras rusas, trabaja con una tensión un poco elevada  y esto hace que sea bastante ruidoso al disparar. Ojo con el mando de velocidades, hay que situarlo siempre después de armar la obturación, nunca antes porque gira externamente con la carga y nunca sabríamos donde lo estamos colocando exactamente. Dispone de velocidades desde 1seg hasta 1/500 +B, suficiente para la mayoría de situaciones que se pueden encontrar. Si vas a utilizar flash, hay una velocidad sincronizada de 1/30 que es un poco difícil de colocar por que esta justo después de la B pero mas cerca de la de 1 seg, hay que girar el mando hacia atrás pasando por la B antes  de poder colocar bien la velocidad de 1/30. Muchas FED llegan rotas por efectuar mal esta operación así que ojo con ello.

Industar 61L

El objetivo propuesto no es ninguna bobada. Mecánicamente deja muchísimo que desear desde luego, es tosco, con unos movimientos nada fluidos y no enamora precisamente por su tacto pero es un diseño tipo Tessar, con cristales de calidad y eso imprime carácter y este Industar lo tiene, como la gran mayoría de diseños de este tipo es muy útil incluso a plena abertura, la luminosidad no es que sea un canto a la luz precisamente y se agradece que disponga de un rango de aberturas útiles tan amplio; es muy nítido ya desde 2.8 y aguanta muy bien el tipo hasta f11, hay un ligero viñero a 2.8 que desaparece prácticamente cerrando un paso y la reproducción de los medios tonos es muy decente para un objetivo de tan modesta construcción.

industar 61L 55mm

Aqui podeis ver una comparativa del Industar con otro par de objetivos, entre ellos un Micro-Nikkor.

 

Resumiendo

Esta regresión viene a corroborar que no hace falta una gran inversión para disfrutar muchísimo de esta pasión, si quieres probar una cámara telemetrica y tu presupuesto es ajustadisimo o simplemente eres una persona austera y te conformas con lo mínimo, esta puede ser tu opción si las limitaciones del visor no son importantes para ti. Limitarse a usar la focal de 55mm puede ser un buen ejercicio de composición.

Unas fotos de muestra con película Kentmere 400 revelada con Rodinal 1+25

 

Aqui podeis ver el manual de instrucciones

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