Rolleicord Ia

 

Disparar hoy en dia con cámaras de 1939 como la de la muestra es toda una experiencia. Si bien es preciso un trabajo previo considerable porque casi con toda probabilidad, estas cámaras se encuentran en deshuso desde hace bastantes décadas y esto es un indicio de que nos vamos a encontrar con la cámara en unas condiciones pésimas para el uso. Pero a su favor cuentan con el alto nivel de calidad en su fabricación con el que siempre han trabajado en Braunschweig y esto contribuye en gran medida a que vuelvan a estar perfectamente operativas después de un minucioso trabajo de restauración.

Esta Rolleicord de segunda generación gira en torno al objetivo Carl Zeiss Triotar y al obturador Compur c00 que lo acoge. Este obturador con palanca rápida única para armado y disparo no tiene protección para doble exposición y ofrece velocidades desde 1seg – 1/300seg seg, T & B.

 

Posee un mecanismo primitivo de marginación semi automática con el que no es preciso mirar la ventana roja del film mas que una sola vez para posicionar la película en la foto nº1. Posteriormente hay que habilitar el paso de película a cada foto con un botón liberador, por supuesto el paso de película y el armado de la obturación no están sincronizados, una de las características de las Rolleicord es precisamente la perdida de ciertas comodidades técnicas que si estaban presentes en la gama rolleiflex.

Dispone de pantalla de enfoque no intercambiable con un pulido bastante fino si la comparamos con la tecnología de su época, prácticamente similar a las primeras Rolleiflex, sin ayudas de enfoque y sin lineas de encuadre y con una lupa de foco preciso muy muy primitiva que de poca ayuda nos va a servir a no ser que tengamos una vista muy aguda. A mi personalmente no me cuesta demasiado enfocar en la calle e incluso en interiores si dispongo del tiempo necesario, no es cámara para andar con prisas desde luego.

El visor desplegable tampoco es gran cosa, pero es de pronto uso, mucho mejor que otros de épocas posteriores de otras marcas que hay que ir armándolos poco a poco por pestañas, este se monta con solo desplegarlo y con una presión lo volvemos a cerrar, todo un acierto. Tiene ventana para visión directa con encuadre correspondiente al 75mm sin mas ayudas.

La gama de accesorios como filtros parasoles etc es bastante amplia pero ojo que no sirven los de bayoneta I II o IIO, hay que utilizar los de presión o rosca 28,5mm en estas Rolleicord tan primitivas.

Con 750Gr cargada con un rollo de 120, en la mano no es nada pesada. Tiene la ventaja de que se puede coger siempre con la mano izquierda y realizar todas las tareas de foco y avance del film con la derecha de modo que no tenemos que ir cambiándola de mano todo el rato como otras Rolleicord o Rolleiflex incluso, por lo que es bastante cómoda de usar dentro de sus limitaciones. Tiene una escala sobre la regla Sunny 16 en la parte posterior que viene calculada para un ajuste de la norma DIN de 18º, y que era película de la mas rápida en esa época y que corresponde a a un ajuste de 50 en la norma ISO

Los objetivos con diseño Triplet Triotar de Zeiss son muy nítidos y muy contrastados, excesivamente para mi gusto por lo que agradecen el uso de un filtro verde lo que les ayuda bastante a resolver bien las zonas en sombra manteniendo todo el detalle en las altas luces

No son cámaras con mucha tecnología, por lo que no hay dentro de ellas cosas muy complicadas que se pueden romper fácilmente (una vez restauradas), lo mas importante que debemos de observar a la hora de adquirir una, es que la óptica este limpia y clara, va a ser inevitable que tengan un poco de neblina pero aun así, los Triotar son muy contundentes y nos darán un resultado que nos sorprenderá, parece mentira de lo que puede ser capaz un trasto de estos con mas de 70 años a sus espaldas.

Manual de instrucciones aqui

 

 

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