ikoflex

La verdad es que es bonita esta Zeiss Ikon, tiene el sello impecable de la factoría Zeiss Ikon  por donde la mires. La IIa fue la penultima de las Ikoflex. En general las Zeiss Ikon Ikoflex son cámara muy espartanas, no tienen nada que ver con las Rolleiflex salvo por el concepto TLR y por el fabricante de los objetivos pero ni tienen el acabado ni las prestaciones de las Franke&Heidecke aunque sin duda alguna son muy bonitas y se puede hacer cosas muy interesantes con ellas con un poco de paciencia eso si.

El modelo que traigo hoy es una versión mejorada de la IIa que unifica en una misma ventada los valores de abertura y obturación lo que agiliza un poco su torpeza en el uso. Incorpora un Zeiss Opton Tessar de 3.5/75mm de 4 elementos en tres grupos multi revestidos que rinde excelentemente bien incluso con la película en color mas refinada. Esta construida con un Synchro-Compur XM sin mecanismo de retardo y con velocidades que van desde 1 seg hasta 1/500 seg, es muy exacto si esta limpio y bien mantenido.

Concretamente esta me vino en unas condiciones muy tristes, completamente bloqueada por el oxido acumulado probablemente durante décadas sin uso, pero con paciencia, desmontando y limpiando cuidadosamente cada una de las piezas; ha vuelto a la vida y esta lista para dar guerra durante otros 60 años sin demasiados problemas.

En la mano se nota que es una Zeiss Ikon, tiene los acabados típicos de la marca (pesa 1,2kg), con unas lineas angulosas, con aristas contundentes y ese tacto mate de la piel que la recubre, si has tocado otra cámara de la marca, la reconocerás enseguida al tacto. Los mandos de abertura y velocidad están dispuestos como en las Rollei pero no tienen ese tacto suave, sobre todo el de las velocidades es duro y cuesta mucho meter la velocidad de 1/500 hasta el punto que es imposible ponerla una vez cargada, hay que situarla antes de armar el obturador. El visor plegable hay que abrirlo manualmente pestaña a pestaña con tranquilidad. La pantalla de enfoque es mejor que en versiones anteriores pero no tiene una brillantez que te permita enfocar sin desplegar la lupa y si las condiciones son muy bajas incluso con ella cuesta un poco lograr el foco, seria conveniente hacer un upgrade de pantalla pero esto no suelen hacerlo en cualquier sitio.

La carga del film es un poco complicada si no se tiene costumbre de usar, hay que poner la película y fijarse en la ventana roja situada en la base para situar la foto nº1 y en esa posición se coloca el contador manualmente en la primera foto, después el mando de carga del obturador se encarga del transporte y de parar en cada uno de los 12 fotogramas.

El mando de enfoque es duro pero tiene la ventaja de ser el de mas corto recorrido de cuentas TLR he probado, pasa de infinito a 1m en un cuarto de vuelta. En un lateral del visor desplegable tiene un recordatorio de la regla Sunny 16 un poco particular puesto que esta calculada para un ajuste de la norma 18º DIN o 40 ASA y solo para las latitudes media y  norte en Alemania. Tiene un cómodo ajuste de hiperfocal marcado con tres puntos rojos tanto en la abertura, en la velocidad como en el mando de foco, esto es muy típico de las cámaras Super Ikonta de la firma y es muy útil en muchos casos.

 

Otro asunto incomodo puede ser el modo de uso y disparo, se coge bien con la mano izquierda porque la derecha es necesaria para disparar pero el mundo de foco esta en esa misma mano izquierda y el botón de disparo no esta debajo como en el resto de TLRs esta justo encima pegado al visor, con el visor desplegado se puede disparar pero no hay bloqueo para el disparo accidental, hay que plegar el visor para esto. La apertura del respaldo es muy sencilla, basta con presionar el botón trasero hacia abajo y se abre sin mas pestillos de seguridad, es rápido pero peligroso, esto fue corregido en el ultimo modelo.

Una vez salvadas las relativas dificultades en el uso solo resta rendirse antes los resultados porque la Ikoflex es una TLR muy capaz y por mucho menos que una Rolleiflex con toda seguridad.

No os fiéis de su aspecto rotundo en la óptica, pese a esos colores intensos del tratamiento anti reflejos, porque se hace imprescindible el uso del parasol, de otro modo las imágenes adquieren un efecto suave que a veces puede resultar agradable como por ejemplo en algunos retratos pero le va mejor el uso con parasol. El Opton se comporta muy bien incluso a su distancia mínima de foco que es donde puede tener mas fragilidad, pero a distancias medias es realmente donde tiene una buena pegada, no tiene ningún viñeteo y carece de distorsión como buen Zeiss.

Es un Zeiss en toda regla, tiene ese equilibrio justo entre nitidez y contraste que hace que como por arte de magia las gradaciones no se produzcan de manera brusca y que se sostenga especialmente bien en las altas luces mientras las sombras se iluminan lo justo como por arte de magia, las imágenes escaneadas de abajo no tienen ningún tipo de procesado digital, son tal y como salen de mi sencillo escáner Canon.

 

Imágenes de muestra con Neopan Acros 100 expuesta bajo la norma ISO 125 y reveladas con Rodinal 1+25.

Calculo de las exposiciones a ojo de buen cubero que dirían los castizos, ósea, según la regla Sunny 16.

 

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Articulo de Ivor Matanle

Manual de instrucciones en sueco

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