Mamiya 7

La Mamiya 7 es una de esas cámaras imprescindibles, es algo así como una Leica M7 de formato medio; de control totalmente electrónico pero fiable 100%, corresponde al  no se si bien o mal llamado “formato ideal” 6×7, tiene las proporciones exactas que tienen los papeles donde después vamos a positivar, de modo que no hay ni un solo milímetro de desperdicio en su negativo.

Se trata de una cámara telemetrica de 6×7 con bayoneta para objetivos intercambiables. Dispone de 6 objetivos que van desde el angular extremo 43mm hasta el tele 210mm. Todos los objetivos son espectaculares en rendimiento, podéis buscar mucha información en internet sobre ellos, son testados muy a menudo por los gurus mas famosos desde hace décadas, aquí yo solo os dejare mi impresión personal que como siempre, no va a tener nada que ver con lo mas parecido a un análisis técnico.

Como dice Ken Rockwell, elige uno de los objetivos que mas se adapte a lo que quieres hacer y olvídate por completo del resto, yo me debato continuamente entre el 65 y el 43mm, las apreciaciones de este post valen tanto para uno como para otro.

Es una cámara con enfoque por telémetro y por lo tanto, ideal entre otras cosas para hacer reportaje del tipo que sea, yo no la encasillaría en ninguna parte, unos dirán que si para street otros que si para paisaje otros que para bodas, en fin, que cada uno le de el uso que mas le guste; con el abanico de ópticas de que dispone, puedes acometer casi cualquier cosa con ella, con las limitaciones lógicas de un sistema Rangefinder.

Mi impresión personal en la mano, no puede ser mas positiva. Es una cámara grande pero no enorme, es pesada pero no es un ladrillo. Tiene un visor amplio y luminoso, con un ligero tinte cálido que a mi me agrada mas que otros mas fríos. En la mano se siente como un guante, todo esta en el lugar exacto, el apoyo para el pulgar, el asidero para los dedos y el disparador justo debajo del indice, parece que te la hubiesen hecho a medida. La carga de la película,  que puede ser tanto de 120 como de 220 es comodisima, el avance de un solo golpe de palanca es suave y firme, sin los típicos ruidos de engranajes de las Fujica por ejemplo y el disparo de la obturación es sublime, podría ser la reina del silencio en el formato 6×7.

Una vez puesta la película, ajustas la norma ISO -ajustable entre 25 y 1600-  y eliges el modo de exposición, manual asistido o prioridad a la abertura, que puede ser de valores variables o con bloqueo AE. El fotómetro es estrictamente puntual, muy muy selectivo, de modo que mucho ojo con donde ponemos el parche del telémetro. Uno que esta acostumbrado a tirar con cacharros extremadamente sencillos donde todo brilla por su ausencia, se siente un poco abrumado cada vez que coge la Mamiya 7 con tanta asistencia y tanto boto. Para ser sincero, os dire que me marea un poco tanta tecnología. Tiene también un compensador de la exposición que tiene influencia tanto en modo AE como en manual, por lo que hay que estar atento en caso de usarlo. El mando de velocidades tiene bloqueos estratégicamente situados para que en caso de elegir el modo AE no nos salgamos de el de manera accidental.

Tiene un bloqueo del disparador que es muy util por si andamos tonteando con ella en la mano, no vaya a ser que perdamos una foto. También un disparo retardado, que lo veo util en caso de ponerla en trípode y no tener cable disparador, también tiene conexión para cable y toma sincro para flash de estudio.

A mi no me gustan mucho las correas, pero hay que tener en cuenta que si le vais a poner correa, los enganches son incomodos, están los dos al mismo lado y en caso de querer llevarla colgada va a ser en una posición muy incomoda.

Otro asunto menor que le pongo en el debe es la necesidad del uso de visores externos, en teoría sin visor solo puedes poner el 80mm y el 65mm, pero si os sirve de algo, yo la uso casi exclusivamente con el 43mm y jamas le he puesto el visor.

IMG_20160220_0014 copia

Anuncios