Hasselblad 500c

Pues aquí esta la Hassel…

Fieles a una idea original, se mantuvieron prácticamente inalterables en su filosofía desde los inicios en los años 50 hasta bien entrada la era digital (todavía es posible conseguirlas nuevas).

A mi con la Hasselblad me ocurre lo que con otras cámaras, y es que si son perfectas, ya solo pueden empeorarse, la Hasselblad 500C es el primer modelo de todos los que vendrían después de la 1600F, y que ya utiliza los objetivos Carl Zeiss con obturación central con la misma disposición que los que hay hoy en día y que están en el cenit de la mecánica de precisión, precisamente por esto, son útiles hoy en día igual que hace 60 años; les basta una simple limpieza y ajuste de los mecanismos para estar a la altura de antaño, son de relativamente bajo mantenimiento, esto dependerá del uso que les demos, estaban pensadas para el mas intenso posible y les bastaba una simple revisión anual para seguir asi durante décadas, de modo que si lo que vamos a hacer con ellas es simplemente disfrutar, estoy seguro de que una revisión nos dará cámara para bastantes años.

De todos los objetivos que se le pueden poner a la Hasselblad, mi preferido es el Planar 80mm antiguo, el primero de todos sin revestimientos múltiples, el mas antiguo de todos, el original con el que salió al mercado por vez primera. Este Carl Zeiss es de una factura impecable, con un poder de resolución abrumador y una reproducción tonal difícil de lograr con ningún otro lente de los disponibles, ya usemos película en B/N o en color así como diapositiva, el “Planar Blanco” es el objetivo perfecto. Eso si, se impone el uso del parasol, no hay que olvidar que se trata de un objetivo con lentes sin los revestimientos modernos de los posteriores, mas sufridos en situaciones de luces parásitas o de contraluz.

La Hasselblad 500C se puede configurar a gusto como el resto de modelos, y los accesorios disponibles son prácticamente todos compatibles, incluso los respaldos digitales, pero a mi como me gusta es en su configuración básica, con visor de cintura y chasis A12, la pantalla de enfoque no es reemplazable por el usuario y es bastante oscura, pero tras su paso por taller para cualquier revisión, podéis aprovechar y colocarle una del tipo brillante como las posteriores, y con esto, mirar por su visor será lo mas parecido a mirar por una ventana al mundo, eso si, con la horizontal invertida, a lo que hay que acostumbrarse al principio.

Con película de corte clásico se puede usar según la regla sunny 16 y esto bastara para la gran mayoría de nuestras fotos, si queremos usar emulsiones mas criticas siempre podremos usar un fotómetro de mano, una rueda de arrastre con célula de selenio o colocarle un prisma con medición, eso corregiría tambien la inversion horizontal, pero ya pierde todo su encanto.

Cuando pones un prisma con medición Hasselblad, o usas una rueda de arrastre con fotómetro, cobra sentido la escala de numeración EV que aparece en todos los objetivos Hasselblad, porque el fotómetro mide exactamente eso, valores de exposición EV.

En la practica, disparar con la Hassel es toda una experiencia, es casi un ritual y las tomas tienen un componente personal muy acentuado, la posición que adopta el fotografo ayuda a relajar a los modelos y el contundente ploff de cada disparo, transmite una sensación de seguridad que hace que las personas que se retratan con una Hassel, adopten una expresión relajada y tranquila.

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La sensación en la mano es única, es una cámara grande, pesada, con una posición un tanto extraña de los mandos para quien no esta familiarizado, la primera vez que la ves te parece todo muy extraño, pero una vez se le coge el tranquillo, es muy intuitiva y fácil de usar, de repente, tienes la sensación de que todo esta en su sitio. Respira ajuste y precisión por los cuatro costados, los movimientos son suaves y precisos, con la dureza justa, para que no de la sensación de que se pueden mover accidentalmente ni que se tenga que hacer ningún esfuerzo para ello.

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La primera vez que yo cogia una Hasselblad entre mis manos fue en casa de Eugenio Huesca, me dejo cogerla y me dio un catalogo con unos precios que mareaban a un muchacho de mi edad, cuando mi cámara por entonces que era una Nikon de las buenas (una FM) costaba unas 35.000 pesetas, la Hasselblad en configuración básica pasaba del millón.

 

Variantes y modelos aqui.

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